Toxina botulínica

¿Sabía que el tratamiento de rejuvenecimiento facial con toxina botulínica, más conocido como Bótox, es el procedimiento de medicina estética más solicitado en todo el mundo?

Según estudios recientes, el tratamiento de rejuvenecimiento facial con Bótox supone cerca de un 60% de los tratamientos faciales médico-estéticos realizados en todo el mundo, tanto en hombres como en mujeres.

El Bótox se utiliza especialmente para tratar las arrugas del entrecejo, las arrugas de la frente y las conocidas como “patas de gallo”, aunque tiene muchas otras indicaciones médicas y estéticas.

¿En qué consiste el tratamiento facial con Bótox?

El tratamiento de rejuvenecimiento facial con toxina botulínica consiste en unas microinyecciones en puntos muy concretos del rostro. Estas microinyecciones ayudan a relajar la musculatura y evitar que las arrugas se pronuncien.

El resultado es un aspecto mucho más relajado y rejuvenecido, sin perder nuestra expresividad y naturalidad habitual. Debe notarse el resultado, pero no el tratamiento.



¿Cuánto duran los efectos?

La aplicación de este tratamiento es totalmente indolora y sus primeros efectos empiezan a aparecer al cuarto día su aplicación y en dos semanas pueden apreciarse los resultados por completo. También cabe destacar el tiempo que dura el tratamiento, que dependiendo del tipo de persona puede estar entre 3 y 6 meses.

¿Para quién está indicado?

Para todo tipo de personas que se sitúen en un rango de edad de 25 a 65 años, ya sean hombres o mujeres, excepto mujeres embarazadas o personas con enfermedades severas.



¿Por qué elegir el tratamiento con Bótox?

Varias son las claves que convierten al Bótox en el tratamiento estrella para el rejuvenecimiento facial:

  • No requiere de ningún tipo de anestesia.
  • No supone intervención quirúrgica.
  • No es doloroso.
  • Sólo requiere de entre una y dos sesiones de unos 15 minutos.
  • Los resultados son visibles a los pocos días.